El sábado se vino a mi casa, le dejé mi silla y estuvimos jugando al ordenador, codo con codo. Ella no paraba de mirarme y yo imagino que tampoco podría haber parado de mirarla, desde luego aquello era más que un simple juego asi que decidí poner de merendar y un capítulo de una serie. Lo que pasó fue que acabé besándola en la cama, los dos tirados mientras que sonaba de fondo unas voces en otro idioma, solo he de decir que del capítulo vimos poco. En ese momento me sentía como un pájaro, un pájaro que vuela en libertad, me sentía libre, vivo, lleno. Desde luego si una semana antes me hubiese planteado mi futuro hubiese sido incapaz de dar diana y acertar en todo y si desde luego piensas que lo que pasó es para mayores, no, no lo fue. Fuimos a cenar pero antes decidió pasarse por su casa para recoger dinero asi que aprovechando que estaba sola decidimos seguir por donde lo habíamos dejado. como he dicho antes no pienso dar detalles pero aquella tarde fue la mejor de mi vida con diferencia, aunque no hicieramos nada carnal. La verdad es que no tenía prisa, solo quería estar con ella.
El domingo fue mas de lo mismo, con la diferencia de que la mayor parte del tiempo no lo pasamos en un parque con unas cervezas y sentados en un banco. Era tan gratificante llegar a casa y pensar que habias estado con ella, que lo habías pasado bien, que habías conseguido sentir sus labios, uniéndose con los tuyos. Para mi eso era estar en paz, para mí eso era la vida que siempre habria buscado, estar en paz.
El lunes volvimos a la rutina, volvimos a salir en bici pero esta vez cogimos una ruta diferente. Fuimos a Sevilla a un sitio llamado "El Embarcadero", es un sitio muy bonito al lado del rio Guadalquivir. Allí aparcamos la bici y nos sentamos y si soy sincero no se si fue durante una hora, media o más estuvimos allí, disfrutando del momento. Aun ese día no podía dejar de pensar en todos los momentos y en si eso sería un sueño, una mentira o algo que de verdad no estaba viviendo. No paraba de pensar en que algo asi me pudiese pasar a mi, me sentia muy afortunado. La verdad es que hasta ahora no había hablado mucho de ella pero era incrible, en todos los aspectos. Era una persona simpatica, amable, divertida, educada y guapisima, tanto que rompia los canones de bellezas. Aunque ella dijese una y otra vez que no, era perfecta, por lo menos para mi.
Ese miécoles teníamos un examen de química asi que no pudimos quedar igual que la semana pasada aunque si que aprovechamos el jueves para bajar a sevilla, alli estuvimos buscando unos tacones y nos paramos en una cerveceria a bebernos unas cañas y a comer unas gambas. En serio, por insignificante que pareciese ese momento, era oro, pues era un momento más a su lado. Después de esto fuimos a pasear por al lado del río y entre la noche y la soledad los besos se me escapaban, los besos y las canciones las cuales acabé cantando a viva voz por allí.
Al día siguiente quede con ella y una compañera más para bajar a sevilla. Al principio crei que sería un coñazo pues a esta no la conocía mucho pero el simple hecho de que fuera esta chica me impulsaba a ir de cabeza. Al final no se quedó tan mal el dia si no fuera porque el muy gilipollas de mi dió ese paso en falso y le preguntó acerca de sus sentimientos.
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