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sábado, 28 de febrero de 2015

Sabado 28 de Febrero

Mi dia no ha empezado bien, y no creo que pueda acabar peor. Escribo esto borracho, casi a las 11:11 de la noche y lo unico que soy capaz de decir es que no me la quito de la mente, no me quito de la mente a esa persona que me ha dado tanto, que ha sido tan valiente y que ha apostado durante un mes al caballo que sabia que iba a ser el perdedor. Sinceramente yo no entendia como pero era así, y no me lo creia, nunca me lo llegue a creer y ese fue mi problema. La experiencia me nublaba la vista y me impedia ver lo que verdaderamente tenia ante mis ojos. Ella me buscaba y yo no me conformaba con eso y todos estos males vienen a raiz de mi avaricia, de mi egocentrismo y de lo avaricioso que puedo llegar a ser. Poco a poco ella consiguió cambiarme, me hizo pensar de manera diferente pero sinceramente, yo mismo me he dado cuenta de que no cambio de un día para otro pero la verdad es que yo solo buscaba un te quiero suyo y un beso. Solamente buscaba su calor, que no estuviera indecisa, que no pensara que yo era un error. Ahora me doy cuenta de mis fallos y soy consciente de que posiblemente no haya vuelta atras, pero sere incapaz de olvidarla, sere incapaz de olvidar todos esos momentos que he estado junto a ella. Es como nadar a contracorriente, querer hacer eso es ir en contra de tus principios, por eso le intentaré regalar un te quiero cada dia, un abrazo, una sonrisa. No cerraré los ojos nunca, para no perderme ni un solo detalle, lo prometo.

Será

 Quizás sea yo, que me derrumbo en tu mirada, que nunca me ha sabido amarga,que tiré la casa por la ventana, que he sabido cuales eran tus defectos y aun así los obvié. Muchas veces llegó a llover fuera y a quemar por dentro,ya sabes, esa llama que no quema pero que da calor, porque muchas veces llegué a olvidar los lugares, el tiempo y a recordar solamente lo que es verdaderamente importante, a ti, y aunque con mi regreso cada día deba silenciar esas explicaciones que no se han pedido me gustaría decirte que esto es lo máximo que puedo llegar a darte, por que no tengo más, pero aún así nunca me rendiré, nunca lo haré por que se que cada día me podré esforzar un poco más, después de todo es lo que dicen, la vida está para disfrutarla, y yo lo estoy haciendo a tu lado. 

 Y te prometo que si alguna vez somos capaces de recordar todos estos momentos y de revivirlos comprenderemos que no estamos muertos. Que todos estos momentos de magníficos excesos solo han sido el fruto de una paz estática que nos llenaba por dentro, que nos hacia volar, que nos hacía pensar en nuestro futuro y en nuestro pasado. Simplemente un momento de equilibrio sobre la cuerda floja que nos permitió bailar aunque fuese con la mente. Y lo difícil no será contar historias para escondernos, lo difícil será poder caminar y ser el superviviente, aquel campeón que ha llegado sin preguntar el camino.

 Cada dia me alegro mas de que nuestras miradas se nos crucen, cada día me alegro de  que pueda sentir tu perfume en el aire, que nos hayamos cruzado, que que nos hayamos conocido. Y que por muchos errores que cometamos somos capaces de alzar la frente y volver a sonreír. No quiero que este invierno se acabe, por muy largo y gris que haya sido no sentí una gota de frio, quizás sea porque activé mi parte animal, por que apreté los dientes y eche a volar, pero nada de esto hubiese sido posible sin ti. Simplemente eres la gota que colma el vaso, el rayo de luz que te ilumina, el ultimo caramelo del bolsillo, el ultimo cigarro del paquete, quizás nunca te diga nada nuevo, pero alegrate oye, eso será porque aún no deje de quererte.


jueves, 12 de febrero de 2015

Capítulo 3: Un novato asciende

 El sábado se vino a mi casa, le dejé mi silla y estuvimos jugando al ordenador, codo con codo. Ella no paraba de mirarme y yo imagino que tampoco podría haber parado de mirarla, desde luego aquello era más que un simple juego asi que decidí poner de merendar y un capítulo de una serie. Lo que pasó fue que acabé besándola en la cama, los dos tirados mientras que sonaba de fondo unas voces en otro idioma, solo he de decir que del capítulo vimos poco. En ese momento me sentía como un pájaro, un pájaro que vuela en libertad, me sentía libre, vivo, lleno. Desde luego si una semana antes me hubiese planteado mi futuro hubiese sido incapaz de dar diana y acertar en todo y si desde luego piensas que lo que pasó es para mayores, no, no lo fue. Fuimos a cenar pero antes decidió pasarse por su casa para recoger dinero asi que aprovechando que estaba sola decidimos seguir por donde lo habíamos dejado. como he dicho antes no pienso dar detalles pero aquella tarde fue la mejor de mi vida con diferencia, aunque no hicieramos nada carnal. La verdad es que no tenía prisa, solo quería estar con ella.

 El domingo fue mas de lo mismo, con la diferencia de que la mayor parte del tiempo no lo pasamos en un parque con unas cervezas y sentados en un banco. Era tan gratificante llegar a casa y pensar que habias estado con ella, que lo habías pasado bien, que habías conseguido sentir sus labios, uniéndose con los tuyos. Para mi eso era estar en paz, para mí eso era la vida que siempre habria buscado, estar en paz.

El lunes volvimos a la rutina, volvimos a salir en bici pero esta vez cogimos una ruta diferente. Fuimos a Sevilla a un sitio llamado "El Embarcadero", es un sitio muy bonito al lado del rio Guadalquivir. Allí aparcamos la bici y nos sentamos y si soy sincero no se si fue durante una hora, media o más estuvimos allí, disfrutando del momento. Aun ese día no podía dejar de pensar en todos los momentos y en si eso sería un sueño, una mentira o algo que de verdad no estaba viviendo. No paraba de pensar en que algo asi me pudiese pasar a mi, me sentia muy afortunado. La verdad es que hasta ahora no había hablado mucho de ella pero era incrible, en todos los aspectos. Era una persona simpatica, amable, divertida, educada y guapisima, tanto que rompia los canones de bellezas. Aunque ella dijese una y otra vez que no, era perfecta, por lo menos para mi.

Ese miécoles teníamos un examen de química asi que no pudimos quedar igual que la semana pasada aunque si que aprovechamos el jueves para bajar a sevilla, alli estuvimos buscando unos tacones y nos paramos en una cerveceria a bebernos unas cañas y a comer unas gambas. En serio, por insignificante que pareciese ese momento, era oro, pues era un momento más a su lado. Después de esto fuimos a pasear por al lado del río y entre la noche y la soledad los besos se me escapaban, los besos y las canciones las cuales acabé cantando a viva voz por allí.

Al día siguiente quede con ella y una compañera más para bajar a sevilla. Al principio crei que sería un coñazo pues a esta no la conocía mucho pero el simple hecho de que fuera esta chica me impulsaba a ir de cabeza. Al final no se quedó tan mal el dia si no fuera porque el muy gilipollas de mi dió ese paso en falso y le preguntó acerca de sus sentimientos.

Capítulo 2: Explosiones y fuegos artificiales

 Ya era mediados de enero y aquella tarde había tenido un cumpleaños un tanto aburrido, por no decir demasiado así que conseguí colarme en la casa de esta niña después de la celebración. Verdaderamente todo fue intencionado, es decir, lo teníamos acordado desde hacia tiempo, ambos sabíamos que el cumpleaños seria bastante aburrido y que acabaría hartándome por lo que sobre las 5 de la tarde salí de allí para dirigirme a lo que vendría a ser el principio de la especie humana.
 Sin saberlo y sin ser consciente entré por primera vez en su casa, cuando atravesé la puerta el primer sentimiento que me vino fue algo a lo que llamamos gratitud, no puedo explicar el por qué de la cuestión pero me sentía vivo por dentro al poder estar con ella un rato. aunque parezca mentira yo conseguía guardar mis secretos bastante bien pues sabia que no era ético o moral sacarlos a la luz en esos momentos, pues estaba un amigo suyo con nosotros en su casa y porque ella aún seguía teniendo ese novio capullo al que tanto odio le tenía.

Aquella tarde pudo parecer insignificante pero resultó ser el comienzo de algo más que aquella amistad telefónica que manteníamos por el ordenador. Todo era demasiado tonto, y no llegamos a hacer nada fuera de lo normal, ya sabéis, cosas como jugar a la consola, ver una película o cenar. todo ocurrió bajo la compañía de un amigo suyo, un amigo de estos de la infancia que no lo conoces de nada pero aun así tienes toda la confianza del mundo. La verdad es que si que ocurrió, hubo un momento en el que en la película, como buen aprovechado que soy le pase la mano por la espalda y para sorpresa mía no me dijo ni que se lo quitara, sino que me miró y sonrió. Para colmo yo empecé a hacerle cosquillas por el brazo lentamente, pasando mis dedos por su antebrazo tan despacito que ni un sensor hubiese conseguido captarlo. Al final todo acabó en una lucha por ver quien hacía mas cosquillas en la que obviamente perdía yo por paliza, pero aquella tarde se alargó y me acabó llevando en coche a mi casa bajo la conversación de irnos a tomar unas copas por ahí. Antes de salir del coche, le di las gracias y un beso en la mejilla. No es que yo sea un pelota, es más, nunca las he dado, pero tenía que dárselas porque me había dado una tarde de en sueño. Nada más que volvió empezamos a hablar por chat y si os soy sincero, nunca recuerdo las conversaciones que han ocurrido hace más de un día. En cierto modo se puede decir que no me gusta recordarlas.

Del domingo solo cabe decir que aquel sentimiento por ella había aumentado, que si el sábado no podía dejar de mirarla y sonreír, el domingo no podía dejar que saliese de mi cabeza. Esto era algo que me atormentaba puesto que no sabia si era peligroso, su novio siempre había sido muy celoso y no quería causar problemas ningunos, aun así me dediqué a hablar todo el día con ella y al final surgió la idea de salir en bicicleta el lunes.
Ese día hicimos muchísimos kilómetros, pero fue bonito y casi ni se notó. En cierto modo ella hacía que el tiempo a su lado corriese tan rápido que ni pedaleando lo más rápido que pudiese conseguiría alcanzarlo, es decir, el ritmo fué tranquilo, pero se hizo muy rápido y la verdad es que no sé si porque íbamos charlando o porque yo iba embobado en ella. muchas veces no miraba al frente, muchas veces solo la miraba a ella, aun recuerdo que ese día llevaba una coleta, es más, aun recuerdo como esa coleta se le iba moviendo cuando pedaleaba y aquella sonrisa, que aún no sabría como definirla. Es verdad que durante los últimos dias habria dudado cada vez que me imaginaba en un futuro junto a ella pero cada vez la cosa se iba poniendo mas clara. Todo se colmó cuando aquella noche hablando me empezó a contar de su misma boca que no podía más, que estaba harta del novio, que la había maltratado y que había hecho la tonta. La verdad es que hasta entonces no había sido consciente en la influencia que le había dado para que pensase eso pues yo sabía que había sido mi cariño y mi calor lo que la había llevado a pensar que lo que vivía con el novio era una pantomima, una mentira como cualquier otra.
 Las personas lo que necesitan es amor, yo sabía de sobra que una persona no podría vivir sin el cariño que se recibe de los demás, por una parte me vi incómodo y culpable, y por otra, el niño más feliz del mundo, vi allí aquella luz que ves al final del túnel, y no, no hablo de mi muerte, hablo de la esperanza, aquello que no se debe perder nunca pues siempre tiene que existir aquello a lo que llamamos posibilidad. Vi allí la posibilidad de hacer mis sueños realidad. Aquella noche antes de acostarme discutí con la almohada, debía decidir si seguir amándola o no hacer daño a una relación que ya estaba muy dañada, pero por suerte o por desgracia elegir seguir al corazón antes que a los principios aunque sabría que todo se tornaría de una manera difícil y que las circunstancias no me permitirian hasta dentro de mucho tiempo expresarle lo que sentía por ella.
 La semana empezaba a coger color para mi, estaba muchísimo más feliz y no podía parar de cantar ni de hablar con ella.

 El martes no conseguí verla, por lo menos no tanto como hubiese querido. Recuerdo que aquel dia estaba lloviendo y se ofreció a llevarme en su coche. Al final entre tontería y tontería acabe dándole otro beso en la mejilla e invitandola el sábado a mi casa a merendar aprovechando de que ella tenía un ordenador portátil. Todo pintaba demasiado bien, yo lo que quería era pasar tiempo junto a ella, me sentía tan lleno que me daba igual que no supiera nada acerca de mis sentimientos.

El miécoles la invité a venir a unas clases de programación que estaban cerquita de su casa y las cuales no tardo en aceptar, a su vez la invité también a que me acompañase a ir al Corte Inglés porque tenía que ir a una óptica a que me mirasen unas gafas. Era raro, muy raro para mi, ella aceptaba siempre con una sonrisa y aunque nunca nos dijimos nada nuestras sonrisas se cruzaban junto con nuestras miradas, yo me había dado cuenta desde el día de la película pero la verdad es que preferí pensar que era mentira, preferí pensar que aquella sonrisa era también una pantomima. Al salir de las clases nos dirigimos al Corte Inglés y de camino me explicó que su novio había cortado con ella. Por un instante lo primero que me paso por la cabeza fue: "Esta hecho un mierdas" pues sabía que había cortado por los celos que le provocaban estar conmigo pero después de eso caí en un vacío, solo recuerdo que la miré, le sonreí y le subí la mano para que la chocase con la mía. Ese vacío no recuerdo si era de felicidad o de otra cosa pero sobre mi mente rondaba un "¿Y ahora que?". La tarde fue estupenda, como siempre y era obvio que cuanto más la conocía más me gustaba, más deseaba volver a sentir sus labios, pero esta vez en la realidad, en una realidad que parecía que nunca me llegaría y no era por ser pesimista pero sinceramente, demasiada suerte había tenido ya para que todo se siguiese tornando en mi sentido.

El jueves después de las clases me llevó al ikea.No merendamos nada porque ya era muy tarde pero si que es cierto que una de las cosas que más me gustaba era que me seguía las bromas. Nos recorrimos todo el ikea y cada vez que le decía que tendríamos que volver para comprar nuestros muebles y sobre todo un buen baño la cara se nos iluminaba y empezaba a mirarla con esos ojos, de los cuales no soy consciente, era un acto reflejo fruto de mis sentimientos, sentimientos que estaban floreciendo poco a poco. Allí conseguí darle un abrazo, un abrazo que significaba muchísimo, más que cualquier cosas que hubiesemos podido ver jamás con nuestros ojos.

 Aquel viernes tenía pinta de que iba a ser diferente, por probable que pareciese tuve ese presentimiento y no es que yo lo quisiese así pero pensé en planteármelo de esa forma, por que si lo creía, se convertiría en realidad. La verdad es que me llevé toda la tarde en llamada con ella jugando a un juego en el que hace falta muchísima habilidad, ahí fue donde me dispuse a dar un primer paso pues como a las partidas teníamos que ponerle contraseña le puse un te quiero y su nombre. Obviamente no la quería dejar fuera así que le di una pista de cuantas letras tenía, ella tenía puesta la cam y no paraba de sonreír, creía que había acertado la contraseña cuando de pronto se dio cuenta de que no. Su sonrisa se borró de inmediato y yo empecé a preguntarle que era lo que había pensado pero ella no quiso decirlo así que me tuve que aguantar aunque yo sabía también que se había equivocado y que había puesto el nombre antes del te quiero cuando era al revés. Sinceramente, llegue a pensar durante mucho tiempo si habría puesto otra cosa diferente y la verdad es que tenía más curiosidad que de costumbre. Por la tarde fuimos al teatro, en un principio me iba a llevar un amigo pero ella insistió en que me llevaba ella así que fui hasta su casa y llegue a conocer su cuarto. Su cuarto, creo que ni aunque quisiera olvidarlo no lo conseguiría en la vida. Al teatro llegamos tarde así que nos tuvimos que sentar a solas pero no me importó, es más, todo lo contrario. Era bastante divertido comentar el teatro y lo pasamos bastante bien. Al salir nos fuimos a tomar algo, pero maldita sea ese estúpido reloj biológico que no me permitía comer nada después de las 10:30.
 Al volver en metro yo y tres amigos teníamos que tirar por otro lado así que nos despedimos de ella y nos fuimos por otro lado. De pronto sin saber por qué me entró un impulso, salí corriendo y lo único que se me ocurrió gritar fue: "Ella tiene mis llaves". Estaba corriendo y no sabía siquiera que iba a hacer, era algo que ni se me ocurría planear. Sabía que la quería pero no era razón para ir y decírselo de pronto. Cuando la alcancé ella no se lo creía, pensó lo mismo que yo, lo se, mi locura era impresionante, pero me apoyé en que necesitaba que dijese la contraseña que había escrito. Después de un rato me la dijo y yo de la cantidad de explosiones de sentimientos que tenía dentro la besé. Fue lo mejor que hice nunca. Sinceramente hoy en día pienso que se alinearon los astros, durante toda la semana se alinearon a mi favor y era una situación que no debía dejar pasar, era la situación perfecta. Era nuestra situación. Nunca sabré como describirla, pues era algo que mientras lo hacías no eras consciente de lo que significaba ni de la transversalidad que podría llegar a tener. Era amor.


 En sí esa semana fue tan buena que tengo lagunas, lagunas porque no soy capaz de almacenar tantas sensaciones. Me llevé toda la semana diciéndole que sabía leerle la mente y que sabía lo que pasaba, verdaderamente no era muy difícil fijarse en su sonrisa cada vez que de mi boca salía una tontería y la verdad es que lo difícil era no fijarse. Aquello que había empezado como un sueño se tornaba poco a poco en realidad y aunque era consciente de ello me daba miedo, miedo a que hiciese esas cosas que suelo hacer, cagarla, pues tenía miedo a que por un acto en falso ella se fuese de mi lado.

sábado, 7 de febrero de 2015

Capítulo 1: 26 de Noviembre de 2014 y algo más


 Todo el olor de su perfume se había desvanecido hasta puntos tan grotescos que no conseguí mirar mas allá de la ventana. La habitación estaba oscura, muy oscura. La persiana había sido bajada desde hacía rato para que los miasmas no escaparan y sonaba de fondo una melodía, bajita, para que nadie se percatara de todo lo que estaba pasando en aquel pequeño universo.
 Ella, tumbada encima de él le miraba, se perdía, no sabia que hacer, y él, como si de un veterano se tratase paso a la acción sacando la parte más animal de todas. Su cara se tornaba borrosa, el cuarto no era el mismo de siempre e incluso la poca luz que entraba por la habitación se tornaba de un color pálido y macilento que acariciaba ambas pieles a la vez. De pronto y sin saber como, ambos estaban de pie y el no olvidaría nunca más aquella sonrisa que besó, una y otra vez. Notaba como su boca se humedecía y como sentía su calor cuando de repente se halló en su cama, sudando como un pavo a punto de ser cocinado y la canción de Shameless sonando en su móvil. Eran las 7 de la mañana y empezaba un nuevo día de instituto.

 Cuando uno se despierta de un sueño así le da muchísimas vueltas, sobre todo cuando lleva tanto tiempo sin que te pase y cuando encima la chica con la que sueñas es una chavala a la que ves diariamente junto a su novio. Pues a ti, aunque te hubiese parecido mentira, en la vida había tenido un trato más especial con ella que el de ser simples conocidos que se ven en los horarios lectivos. Tanto pensar hizo que se me fuese el santo al cielo y no podía permitírmelo debido a que me tocaba dar filosofía a primera hora de la mañana y la clase estaba bastante bien, por aburrido que pareciese dar esa clase a primera hora. Esto era debido a que había empezado a desarrollar una especie de gustillo al estudiar Platón, porque me parecía mas que interesante la manera de ver las cosas debido a que lo que me gustaba era la física, en cierto modo se puede decir que lo comprendía, que comprendía esa curiosidad por definir lo que nos rodea. Pero la verdad es que en aquella primera clase no conseguí echar ni cuenta pues solo era capaz de recordar aquellos labios a los que había besado y que tanto me habían gustado.
 Puede parecer mentira pero cuando algo se le acerca a la cabeza a alguien como a mi es imposible que salga, es como que le hago un hueco y empiezo a darle vueltas y vueltas, hasta que se convierta en tan incoherente que tenga que abandonarlo todo. Así me pegué semanas, pensando, y después de todo lo que pensé me dió por buscar el significado de ese sueño.

 Preguntando a un par de personas averigüé que aquella chica había sufrido mucho con su novio, que su novio la insultaba, la maltrataba, actuaba como un niño pequeño. Yo no cabía en mi, y no de felicidad, sino de asombro, pues yo mismo fui capaz de presenciarlo una vez, vi como la insultaba, como le contestaba con desprecio y como le hacia caras de asco. No sabia que le pudieras hacer eso a una persona después de estar con ella más de un año, pero lo hacía y eso despertó en mi el típico sentimiento estúpido que tengo por defender a una persona que no interfiere en lo más mínimo en mi vida. ese sentimiento iba cada vez a más pero no sabía como acercarme a ella sin que nadie se percatara, aunque por dentro lo estaba deseando.

 Aquellas navidades hacia mucho frío y normalmente solía llegar a casa temprano por culpa de aquello, así que aproveché un día para meterme a jugar al ordenador con ella. Un día llegamos incluso a quedarnos hasta muy tarde, pero a mi me gustaba, me gustaba el único hecho de que estuviésemos haciendo una videoconferencia a las tantas de la madrugada mientras jugábamos a pegarnos con unos muñequitos en tres dimensiones. Aunque parezca que no fui cogiendo bastante confianza con ella, más de la que habría pensado que podría haber tenido y entre eso y lo otro conseguí colarme en su fiesta de fin de año.

 Para disimular me llevé a uno de mis mejores amigos pero la fiesta comenzó con la última campanada y el dinero que se había reunido no se había gastado en vano. Todos estábamos allí metidos, con un vaso en la mano y mirando la pantalla de la Wii mientras que nos pegábamos para que fuese tu turno. excepto yo, el cual andaba siempre buscándola con la mirada, entre la multitud.
 La veía bailar, y a su vez veía al novio borracho. ¿Sabeís de estas personas que se ponen a hacerse el borracho con la primera copa? Pues ese era él, se tambaleaba más que un saco de boxeo, y hacedme caso, le hubiese pegado si tuviese guantes. El odio que sentía por haberlo visto hacer aquella atrocidad era suficiente para buscarme un lío aquella noche pero no fue así. Las horas pasaban y yo aprovechaba cada momento que podía para acercarme y hacerme una foto o decirle alguna broma al oido mientras la agarraba de la cintura, sinceramente, creía que me estaba enamorando. Todo se me echaba abajo cuando veía al pelele de turno, echándome aquellas miraditas celosas y el pensar que nada de lo que se me pasaba por la mente sería posible. Es cierto que no había alcohol suficiente para acabar por los suelos pero yo iba mas contento de lo normal y me dio por coger su móvil y escribir burradas. Digo burradas porque empecé por un te quiero y acabé por algo que no pienso nombrar, y es que todo el mundo puso en excusa que yo no era consciente, pero la realidad es que si lo era, y mucho. Tanto que me pasé toda la vuelta diciéndole a aquel amigo que su actual novio era un cabrón con suerte, que ella era la mujer mas maravillosa que podría haber conocido.

Prólogo

 No soy un superhéroe, no soy alguien importante, tampoco alguien que vaya a cambiar tu vida. Simplemente soy un chaval de 17 años el cual lleva una vida poco fuera de lo normal en un pueblo del sur de España, cerca de la capital de su comunidad, justo donde el sol azota casi los 365 días del año. Quizás y solo quizás, el que se deje llevar por el titulo no siga leyendo pero la verdad es que desde pequeño todo el mundo quiere plantar un árbol o escribir un libro y aunque lo primero no lo haya llevado a cabo siempre supe que lo segundo lo acabaría haciendo. Esta no es más que una etapa de mi vida, contada bajo los renglones de mis pensamientos, quizás te aburras, quizás te parezca lo más interesante que hayas visto jamás o quizás cuando la termines pienses que no has perdido el tiempo leyendo esto, y recapacites. Si soy sincero aun no tengo el final, pues me encuentro en una almalgama de sensaciones que no sabría ni describir pero a la cual no pondria fin en la vida por todo aquello a lo que llamamos "sentirse bien"
 En si soy un chaval con unos buenos modales, algo reservado y unas notas excelentes para lo que te encuentras hoy en dia en la educación, y no es que sea narcisista pero es la pura realidad. Me da coraje que la gente no sepa aprovechar lo que tiene y la educación pública en si es algo muy poco valorado. A veces pienso que no hubiese llegado a estudiar nada si hubiese nacido 50 años antes porque la posición de mi familia empeoró mucho antes de la crisis del 2008. En si, creo que os importa poco, pero si es un dato relevante que tengo una familia, una familia a la que apenas conozco porque o bien vive lejos o porque no tengo trato. Muchas veces he pensado que la unica familia que tengo son mis padres y mi hermana, incluso cuando a mi hermana le da por actuar como una víbora o a mi padre por enfadarse. Por eso mi gran sueño siempre ha sido formar yo mi propia familia, tener una casa, unos hijos, una mascota y salir los domingos. Hazme caso, puede sonar muy ñoño, pero cuando eso no lo has vivido es de lo que más ganas tienes.


martes, 3 de febrero de 2015

 El pasado 23 de Enero de 2015 se presentó en el Teatro Central de Sevilla una obra de Harold Pinter llamada Invernadero. Esta estaba dirigida por Mario Gas y entre los actores más destacados tenemos a Tristán Ulloa como Gibss o a Jorge Usón como Lush.
 La trama, la cual se desarrolla en un escenario móvil donde por una cara presenta el despacho del director de un psiquiátrico y por la otra una sala común para los mismos empleados, cuenta una serie de problemas que ocurren en el edificio. Dichos problemas resultan ser la muerte de un paciente debido a un paro cardiáco y el nacimiento de un niño del cual no se sabe quién es el padre pero a la vez todo el mundo se lo imagina. Todo esto se convierte en un complot contra el director del psiquiatrico por ser el causante de los sucesos y a su vez por actuar de una forma bastante burocrática, pues como él era el director, para él los demás no eran más que personas inferiores a las cuales se les puede faltar el respeto si tenía ganas.
 Durante la obra aparecen personajes muy característicos como una trabajadora que solo busca sexo, el portero (Lamp), el cual no está muy cuerdo y por ello le echan la culpa de todo o un médico bastante sereno con una pizca de humor bastante irónica.
 En si todos los personajes estaban muy bien desarrollados pero el problema era que del argumento. No sé si el problema estaría en la propia obra del autor, en la traducción o en la adaptación pero la obra estaba falta de un diálogo consistente por lo que te hacía pensar demasiado para entender la situación. El claro ejemplo estaba al final, el cual se desarrollaba en un diálogo muy rápido y muy oscuro donde explican lo que había pasado una noche en el psiquiátrico pues habían asesinado a casi todo el personal. Verdaderamente no se especifica nada y no sabes si el final transcurre como se dice o es un apartado más del reiterado humor que usan: "Ha sido Lamp"