Cada domingo me da por pensar, y quizás sea porque es el dia que más tiempo libre tengo.
Durante esta semana no ha cambiado nada en absoluto. Ella sigue siendo la que es y yo, sigo siendo el que soy. Hace ya un tiempo que tuve que aprender a vivir sin ella pues ella no me completaba y a fin de cuentas, era verdad. Ella no me hacía del todo feliz puesto que había demasiados problemas a su alrededor. Desde que se fue no me ha pasado nada parecido, no he tenido ni un dia en el que haya querido irme a la cama antes de tiempo y ni una sola pelea con alguien. En si lo agradezco y he de admitir que sin disgustos se vive mejor, pero tambien he de admitir que la echo de menos, que en mas de una ocasión sigo pensando en ella, en teoria lo entiendo porque a pesar de todos los disgustos y de nuestras diferencias ella era alguien que me hacía sentir bien y feliz, ella era alguien especial. Aunque ella siempre pensó que nunca me dió lo que quise, siempre me dio lo que necesitaba y por mucho que me siga doliendo debo seguir lejos suya, porque se que ella no ha cambiado, y que yo no volveré a ser el mismo.
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